
Laura
Devetach y la construcción del camino lector
"… No existen lectores sin camino y existen pocas personas que no
tengan un
camino empezado aunque no lo sepa.Es importante reconocer la existencia
de los textos internos: todo lo que uno percibió, escuchó, recibió por
distintos medios,
cantó copió en cuadernos, garabateó.
La mayoría de las veces, (...) dejamos este bagaje interno sin
considerar..."
La noción de camino
lector nos llega a partir de Laura Devetach y su texto
"La construcción del camino lector" en el que plantea que "no
existen lectores sin camino",
es decir, cada persona tiene un cierto caudal de lecturas, experiencias,
canciones,
historias que van almacenándose en su interior y que lo marcan como lector.
La autora llama a estas lecturas, cosas que escuchamos, vimos o vivimos
"textos internos":
todo lo que percibimos, leímos, escuchamos y que, de una manera u otra,
han dejado
una huella en nuestros recuerdos.
A continuación un texto de la misma autora para activar nuestros "textos
internos":
Había una vez el va y el
ven, el va y ven, el vaivén, de un arrorró mi
niño, arrorró mi sol,
arrorró pedazo de mi corazón. Duerme, duerme negrito, que
tu mama está en el campo,
trabajando, duramente trabajando. Ay que viene el coco
a comerse a los niños que
duermen poco. Non¡ non¡ non¡, mm, mm, mm, scht, scht,
scht...
Un día el arrorró m¡ niño
hizo tortita de manteca, para mamá que le
da la teta, tortita de
cebada, para papá que no le da nada. Y entonces, este
cazó un pajarito, este lo
desplumó y este pícaro se lo comió.
Y siempre el
tilín tilín, el chas, el
broom, el guau, el pío, el cocó, el tolón, el ¿QUÉ?...
Eto, eto, ¡cá tú! Y entonces
vino un gato que tenía calzón de trapo y la cabeza
al revés, ¿Querés que te lo
cuente otra vez? No me digas sí porque los zapatitos
me aprietan, las medias me
dan calor, y aquel mocito de enfrente me tiene loca
de amor. No me digas no
porque a Juancito de Juan Moreyra hay que darle la
escupidera, que anoche comió
una pera y le vino una cursiadera. Todo porque
Cenicienta quería ir al
baile del príncipe y la madrastra no la dejaba. Mientras
tanto, Blancanieves vivía en
el bosque con sus siete enanos.
Y siempre, el chunga chunga,
el crak, el ring, el blablablá. Y diostesalveMaría...
ElfrutodetuvientreJesús.
(¿Qué es tesalve? ¿Qué es tuvientreJesús?)
Y entonces, un día, ALA,
A-LA, A-L A, A-LA, ALA.
Alas para la gallina
turuleca
que sentada en el verde
limón, con el pico cortaba la rama, con la rama cortaba
la flor. Pero cuando los
cinco patitos se fueron a bañar, escucharon: febo
asoma, sordos ruidos oír se
dejan tras los muros del histórico convento (¿Qué
ruidos hacen los sordos
detrás de los muros?) Bum burumbum, pam papam. Bum
burumbúm, pam papám, viene
la murga. Yo por vos me rompo todo, y te vengo a
saludar, y a decirte que el
gobierno, de hambre nos va a matar. Bum burumbúm,
pam papám. Mamá eu quero,
mamá eu quero mamá
-¿Qué gusto tiene la sal?
preguntó Hansel a Gretel con
la boca llena de casita de chocolate.
-¡Salado!
-contestó Pinocho mientras
se tiraba al mar desde la boca de la ballena,
llevándose a Gepetto al
hombro.
La princesa está triste,
¿qué tendrá la
princesa? los suspiros se
escapan de su boca de fresa.
-Este año, sin regalos, no
va a parecernos que estamos en Navidad -dijo Jo con disgusto.
A mí no me parece justo que
algunas tengan tantas cosas bonitas mientras que otras
no tienen nada -añadió Amy.
-Tenemos a mamá, a papá y
nos tenemos las unas a
las otras -dijo Beth.
¡Esta familia es una
cooperativa! -comentó Mafalda,
mientras Susanita declaraba
que las casas tienen que ser como la del hornero,
que tiene sala y tiene
alcoba, y aunque en ella no hay escoba, limpia está con
todo esmero. Pero: Hombres
necios que acusáis a la mujer sin razón sin ver que
sois la ocasión de lo mismo
que culpáis. Todo de angaú nomás. Por eso Malena
tiene pena de bandoneón:
todos los viernes el amado se le convierte en lobizón.
Se no é vero, é ben
trovatto.
Y así fue como la luna vino
a la fragua con su
polizón de nardos. Los
flamencos bailaban y bailaban con sus medias coloradas,
blancas y negras. Y
despertaron a Alicia que venía del país de las maravillas, y
allí estaba Batman,
esperándola.
Bésame -cantó-. Bésame
mucho, como si fuera
esta noche la última vez. Se
callaron las luces, se encendieron los grillos, y
una música los abrazó. Era
Lisa Simpson en un solo de saxo.
Y colorín colorado,
seguramente este cuento no se ha terminado.
¿Qué recuerdos se han activado luego de la lectura de este texto?
¿Cuántos juegos compartidos...?
¿Cuántas de estas historias llenaron de risas y alegría nuestra infancia?
Espero me cuenten si compartieron o no algunos de estos juegos, canciones,
historias...
Ellos
forman parte de nuestra textoteca!!!
Acá una
entrevista a la autora, acerca de esta temática...
También un hermoso cuento de Laura Devetach "Monigote de
carbón",
presente
en su libro "La torre de cubos" prohibido durante la dictadura,
leído por
ella misma ¡A disfrutar!!
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